martes, 11 de marzo de 2008
Romería (2003)
Fecha: 10 de octubre de 2003
Presentación
La Romería fue la primera actividad en el programa de las Bodas de Plata. A entender de muchos de los asistentes, fue muy especial y estuvo bien organizada. El programa especial fue desarrollado por los ex-alumnos, con excepción de la oración inicial y el mensaje final, a cargo del capellán Marino.
Pre-concentración y cortejo
A las 8:30 los asistentes se reunieron en el local del Colegio, del cual salieron portando la banderola de Bodas de Plata de la promoción, portando rosas rojas y acompañados de la Banda de Música. Después de recorrer varias cuadras en cortejo, y en estricto respeto de la hora programada, tomaron taxis y enrumbaron hacia el Cementerio de Miraflores, en donde el presidente de la Promoción los esperaba después de ultimar detalles sobre local, sonido y servicio religioso. Allí también estaba ya el ex-auxiliar Marco Rodríguez Acosta.
Responso
El capellán Marino inició con una oración y un canto al maestro.
Carlos Calderón había asumido ya la conducción del programa. Un poema de Jorge Manrique había quedado, sin ser pronunciado, en los corazones de todos nosotros:
“Recuerde el alma dormida,avive el seso y despiertecontemplandocómo se pasa la vida,cómo se viene la muertetan callando..”
Era pues un homenaje de la Promoción 1978 del Colegio Nacional Víctor Larco, a todos los compañeros que muy tempranamente nos adelantaron en el viaje hacia la luz, y a los maestros que ahora comparten con ellos una lección de eternidad.
Franco Chico y William Zevallos, al micrófono, cantan la primera parte de un tema especialmente compuesto para las Bodas de Plata y específicamente para la Romería: Canción de siempre. Los demás compañeros, algunos de los cuales ya habían escuchado la canción en las sesiones de trabajo, acompañaban también, desde sus posiciones.
Aquí se inició la primera rueda de mensajes a los compañeros fallecidos de la promoción, leídos por diferentes compañeros.
Para Jorge Hugo Lázaro Gallardo, ofreció Santos Paredes.
Para José Agapito Rodríguez Goicochea, ofreció Juana Saucedo Flores.
Para César Silva Tarrillo, ofreció Wilson Arroyo Espinola
Para Luis Alberto García Cruzado, ofreció Angélica Valdivia Mendoza.
Para Oswaldo Segundo Izquierdo Pereda, ofreció
Otra vez, los tonos de la Canción de siempre, segunda parte, con la colaboración cada vez más emocionada de los compañeros.
Y la segunda rueda de mensajes, que ahora termina con un mensaje a nuestra primera maestra fallecida.
Para Rosa del Carmen Loyola Jáuregui, ofreció William Zevallos Leyva
Para Zully Ely Oré Ruiz, ofreció William Zevallos Leyva.
Para Víctor Chiclayo Briceño, ofreció Carmen Poleris.
Para Francisca Castro Bartolo, ofreció
Para Florisa Andrea Haro de Vivanco, maestra, ofreció
Finaliza la Canción de siempre, que ahora es cantada emocionadamente por todos los asistentes.
Marco Rodríguez Acosta interviene para recordar al desaparecido doctor Sixto Alarcón, fundador del Colegio, y a algunos profesores también fallecidos, que no llegaron a enseñarnos.
No podía terminarse sin guardar un minuto de silencio. El primer trompetista de la Banda de Música del Colegio, tocó el Toque de Silencio.
Finalmente, el capellán dirigió un mensaje final, en el cual nos agradeció por la ceremonia realizada, que para él era diferente a cuantas había presenciado, especialmente por los mensajes ofrecidos. Nos felicitó por las Bodas de Plata y nos animó a vivir con intensidad la Clase del Recuerdo que se iba a realizar por la tarde, así como el Almuerzo de Confraternidad del domingo.
Visitas individuales
Los restos mortales de algunos compañeros están depositados en el Cementerio de Miraflores. Es por ello que, banderola por delante, hicimos un breve recorrido por algunos pabellones del camposanto, dejando rosas en las tumbas de nuestros queridos compañeros José Rodríguez Goicochea, Zully Oré Ruiz y Víctor Chiclayo Briceño.
Actos finales
Para cerrar la actividad de la mañana, Róger Ramírez Burgos nos llevó a todos los que cabíamos en su camioneta (trece personas) a visitar el local de La Hacienda, para definir los últimos detalles.
Y ahora sí, llegó la hora del almuerzo, y éste lo tomamos en La guisada de Villarreal con Vallejo, acompañado de unas cuantas cervecitas (no más de una caja), y un breve discurso de Róger. Lamentablemente, no pasó por allí ningún fotógrafo que inmortalizara el momento, sobre todo cuando cantamos el pasillo 17 años, interpretado con singular énfasis por Carlos Calderón.
Presentación
La Romería fue la primera actividad en el programa de las Bodas de Plata. A entender de muchos de los asistentes, fue muy especial y estuvo bien organizada. El programa especial fue desarrollado por los ex-alumnos, con excepción de la oración inicial y el mensaje final, a cargo del capellán Marino.
Pre-concentración y cortejo
A las 8:30 los asistentes se reunieron en el local del Colegio, del cual salieron portando la banderola de Bodas de Plata de la promoción, portando rosas rojas y acompañados de la Banda de Música. Después de recorrer varias cuadras en cortejo, y en estricto respeto de la hora programada, tomaron taxis y enrumbaron hacia el Cementerio de Miraflores, en donde el presidente de la Promoción los esperaba después de ultimar detalles sobre local, sonido y servicio religioso. Allí también estaba ya el ex-auxiliar Marco Rodríguez Acosta.
Responso
El capellán Marino inició con una oración y un canto al maestro.
Carlos Calderón había asumido ya la conducción del programa. Un poema de Jorge Manrique había quedado, sin ser pronunciado, en los corazones de todos nosotros:
“Recuerde el alma dormida,avive el seso y despiertecontemplandocómo se pasa la vida,cómo se viene la muertetan callando..”
Era pues un homenaje de la Promoción 1978 del Colegio Nacional Víctor Larco, a todos los compañeros que muy tempranamente nos adelantaron en el viaje hacia la luz, y a los maestros que ahora comparten con ellos una lección de eternidad.
Franco Chico y William Zevallos, al micrófono, cantan la primera parte de un tema especialmente compuesto para las Bodas de Plata y específicamente para la Romería: Canción de siempre. Los demás compañeros, algunos de los cuales ya habían escuchado la canción en las sesiones de trabajo, acompañaban también, desde sus posiciones.
Aquí se inició la primera rueda de mensajes a los compañeros fallecidos de la promoción, leídos por diferentes compañeros.
Para Jorge Hugo Lázaro Gallardo, ofreció Santos Paredes.
Para José Agapito Rodríguez Goicochea, ofreció Juana Saucedo Flores.
Para César Silva Tarrillo, ofreció Wilson Arroyo Espinola
Para Luis Alberto García Cruzado, ofreció Angélica Valdivia Mendoza.
Para Oswaldo Segundo Izquierdo Pereda, ofreció
Otra vez, los tonos de la Canción de siempre, segunda parte, con la colaboración cada vez más emocionada de los compañeros.
Y la segunda rueda de mensajes, que ahora termina con un mensaje a nuestra primera maestra fallecida.
Para Rosa del Carmen Loyola Jáuregui, ofreció William Zevallos Leyva
Para Zully Ely Oré Ruiz, ofreció William Zevallos Leyva.
Para Víctor Chiclayo Briceño, ofreció Carmen Poleris.
Para Francisca Castro Bartolo, ofreció
Para Florisa Andrea Haro de Vivanco, maestra, ofreció
Finaliza la Canción de siempre, que ahora es cantada emocionadamente por todos los asistentes.
Marco Rodríguez Acosta interviene para recordar al desaparecido doctor Sixto Alarcón, fundador del Colegio, y a algunos profesores también fallecidos, que no llegaron a enseñarnos.
No podía terminarse sin guardar un minuto de silencio. El primer trompetista de la Banda de Música del Colegio, tocó el Toque de Silencio.
Finalmente, el capellán dirigió un mensaje final, en el cual nos agradeció por la ceremonia realizada, que para él era diferente a cuantas había presenciado, especialmente por los mensajes ofrecidos. Nos felicitó por las Bodas de Plata y nos animó a vivir con intensidad la Clase del Recuerdo que se iba a realizar por la tarde, así como el Almuerzo de Confraternidad del domingo.
Visitas individuales
Los restos mortales de algunos compañeros están depositados en el Cementerio de Miraflores. Es por ello que, banderola por delante, hicimos un breve recorrido por algunos pabellones del camposanto, dejando rosas en las tumbas de nuestros queridos compañeros José Rodríguez Goicochea, Zully Oré Ruiz y Víctor Chiclayo Briceño.
Actos finales
Para cerrar la actividad de la mañana, Róger Ramírez Burgos nos llevó a todos los que cabíamos en su camioneta (trece personas) a visitar el local de La Hacienda, para definir los últimos detalles.
Y ahora sí, llegó la hora del almuerzo, y éste lo tomamos en La guisada de Villarreal con Vallejo, acompañado de unas cuantas cervecitas (no más de una caja), y un breve discurso de Róger. Lamentablemente, no pasó por allí ningún fotógrafo que inmortalizara el momento, sobre todo cuando cantamos el pasillo 17 años, interpretado con singular énfasis por Carlos Calderón.
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